-Déjalo -le dijo ella fieramente-. Deja el pasado muerto donde está.
-El pasado nunca puede estar muerto cuando sentirte en mis brazos me hace olvidar todo lo demás.
-Entonces abre los brazos y déjame ir.
-No hasta que termine el baile. Hasta entonces estamos condenados a permanecer juntos y a soportarnos el uno al otro lo mejor que podamos.
-El pasado nunca puede estar muerto cuando sentirte en mis brazos me hace olvidar todo lo demás.
-Entonces abre los brazos y déjame ir.
-No hasta que termine el baile. Hasta entonces estamos condenados a permanecer juntos y a soportarnos el uno al otro lo mejor que podamos.
Lucy Gordon
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