Este hombre, brasileño, decía que los espíritus de pintores famosos ya fallecidos entraban en su cuerpo y le utilizaban para pintar sus cuadros.
Lo curioso es que expertos en arte afirmaban que cada cuadro tenía el estilo del pintor que supuestamente había poseído a Gasparetto. No se trataba de copiar obras ya existentes, de hecho, no pintaba un cuadro igual a otro.

Me he quedado anonadada del todo.
ResponderEliminarRealmente es impresionante, sobre todo cuando ves el resultado final...
Eliminar¡¡Gracias por comentar!!